domingo, 3 de mayo de 2009

Chapter VI: William Arthur Patrick....

El viaje se hizo insufrible para la pobre Josephine. El movimiento ondulantre de la embarcacion la mareaba, los recuerdos la abrumaban y el bebe parecia moverse mas y mas en respuesta de los quebrantos de su madre. La joven se refugiaba en los brazos de su madre que se dedico a mimarla en todo momento. El visconde trataba de estar ausente la gran mayoria del tiempo, pues se sentia completamente culpable del tormento de su pequeña.

Fue un viaje relativamente corto para los demas, pero para la joven fue larguisimo. No habia noche que no soñase con Arthur, con aquella muda despedida, con sus besos, sus palabras...sus caricias...Despertaba agitada a mitad de la noche llorando suavemente y susurrando su nombre entre lamentos.Queria que el viaje terminase pronto y que, en una de esas, el estuviese esperando la ahi, para pasar juntos la dulce espera.


Al desembarcar, los esperaba un carruaje que les llevaria al que seria su hogar por los meses restantes de la gestacion. Que decepcion tuvo al ver que la unica persona que bajaba del carruaje a saludarles era un calvo y elegante caballero llamado Mr David Crichton. Silente y cabizbaja, le saludo e ingreso a la cabina apretando las manos de pena y dolor..

Durante todo el camino permanecio muda y mirando por la ventana, acariciando su vientre de forma de calmar al niño que parecia mas emocionado que su madre de haber llegado a esa fria y extraña tierra. La viscondesa le apretaba la mano con ternura y le preguntaba

-Vaya! que inquieto ha salido el pequeñito

-Se mueve porque tiene pena, porque sabe que la madre tiene el corazon roto.- contestaba cabizbaja y sin ganas

Aquella palabras hacian retorcer a su padre por completo y alimentar el odio que su mujer sentia por el. "Y bien merecido", se repetia el en manera de reproche constante

Despues de una hora de viaje sin fin entre verdes e interminables praderas, llegaron a una hermosa mansion de campo llamada "Chesterville". Al bajarse del carruaje, Josie aspiro fuerte aquel exquisito olor a campo y camino hacia los jardines a coger algunas flores. Estaba lleno de ellas, de todos los tipos, pero Jo se fue directo a las rosas rojas, que eran las que Arthur le regalaba. Cogio una cantidad importante y luego, con los ojos llenos de lagrimas, pidio

-Quiero ir a mi cuarto. No me siento bien....por favor..?

La atendio la ama de llaves de la residencia, Mrs Crichton, la cual estaba completamente informada de lo que ocurria con aquella melancolica jovencita. Ella habia conocido a Arthur y sabia de la madera que estaba hecho. Le rompia el corazon pensar el infierno que deberia estar viviendo su querido "Sunday" (apodo de Arthur) y al ver a esta muchacha merodear con un gran panza la casa, con la mirada perdida, se afligia aun mas.

-Mi niña..le pasa algo?.- decia con total naturalidad y confianza

-Todo, me pasa todo. Que sera de nosotros despues de...

Josie no tenia idea de lo que seria de ella y el bebe una vez nacido esto, tampoco tenia la certeza de volver a ver a Arthur o que este se interesase por el niño que habria de venir

-Nada malo, Josephine. Ese niño sera amado y mimado por todos

-Eso ya lo se, pero el padre...Que sera de el.

-Yo...

Y se quedaba muda tratando de inventar alguna mentira piadosa para calmar la pena de la pobre joven. Rapidamente cambiaba de tema, pasaban a hablar de los antojos, de las camisitas que le confeccionaban al pequeño, de el acontecer en la residencia, o cuando no, acompañar a la joven y a la viscondesa a los paseos que hacian por los terrenos de la finca.


Por las noches, la desvestia, bañaba y cepillaba su pelo cantando viejas canciones de cuna irlandesas. El niño dentro de Josephine se movia dando vueltas y vigorosas pataditas, mientras su madre anhelaba noticias de aquel hombre que, sinceramente, le habia prometido el sol, la luna y las estrellas, para ella y el hijo de ambos.

Pasaban los meses, las informaciones que llegaban de inglaterra eran escasas. Sabia que su majestad aun estaba en shock por la noticia de este nieto ilegitimo, que Arthur habia sido mandado en mision a un lugar que no le querian revelar y que poco y nada le importaba el estado de Josephine

-Amor..desencantate d euna vez. Ya has escuchado a tu padre

-Pero el me dijo que...

-Mintio...anda, olvidalo y ...

-Y usted lo dice como si fuera asi nada mas! cerrar los ojos y echarlo al viento!. Mirame, madre! Tengo su recuerdo latiendo aqui...Estoy marcada de por vida por el....

Y la cosa era asi...cruda , real y mutua. Arthur en Canada se autoflagelaba siendo objeto de los castigos a regañadientes que sus superiores le daban por su rebeldia y faltas, escribia como loco a su hermano Edward rogandole para que le diese señas de donde se encontraba Josie y contaba rayando la pared los dias que faltaban para el nacimiento de su hijo

-Que hacer, Arthur? - pregunto una noche Patrick, compañero y amigo del principe

Este estaba de espaldas a el con una vela en mano iluminandose mientras raspaba con rabia la pared

-Sabes, Pat?. Mi hijo debe de estar por nacer..si es que ya no lo ha hecho

-De que hablas?

-Nueve lunas...hoy se cumplen nueves lunas. Que sera de ellos. Yo...yo no tengo noticias , no se donde se encuentran...Mi madre...me ha hecho esto...

-Calma...calma...

Apretaba con furia el puñal con el que destruia la pared, mientras lloraba desesperado al verse perdido en la niebla, estirando las manos ciegamente en busca de noticias sobre la suerte de sus dos amores.

En Australia, la cosa no estaba mejor, Josie sufria los dolores de parto terriblemente. Su pequeño cuerpo parecia querer reventar cada vez que se convulsionaba por las contracciones. La viscondesa lloraba acariciandole el pelo, mientras Mrs Crichton se preocupaba de ayudar al dcotor en todo lo que este pedia

-Mas agua caliente! mas toallas por favor!

-Si si, doctor Thorpe!!

-Dios santo, Doctor!. Cuando mas queda?.- preguntaba angustiada la viscondesa

-A lo que calmemos a su hija podre decirle con certeza. Necesita quedarse quieta un momento!

Pero no se calmaba. Eran tal los chillidos que la pobre chica daba, que el visconde lloraba de culpa y pena por someter a su aun adolescente hija a todo ese martirio. Se persignaba, tomaba whisky de la botella, y maldecia a tosos, mientras la servidumbre le observaba cabizbaja y tambien sobrecogida por el sufrimiento de la joven con la que se habian encariñado .

.Joisie..hija..vamos...que ya viene el bebe

-Mama yo no quiero!! quiero morir...me duele mucho!!

Estaba con las piernas separadas y sujetas por dos sirvientas las cuales hacian esfuerzos sobrehumanos para mantenerlas asi, tal cual el doctor les habia indicado

-Vamos Miss Amberson. Ya ha salido la cabecita!. Empuje! empuje!

Abrio los ojos de par en par, aspiro aire y dio su ultimo esfuerzo. Vio la mirada dulce de Arthur, sintio su caricia en el rostro y al volver en si, escucho por primera vez el llanto de su hijo

-Es un niño, sano y fuerte. Miren como llora!

-Quiero verlo!

Estupefacta, la viscondesa miraba a su hija de otra forma. Ya no era su niña, ahora era madre!, la escena le parecia otalmente surreal y no sabia como reaccionar...Por otra partre. Mrs Crichton sonreia con los ojos llenos de lagrimas mientras acarreaba el equeño hasta su madre. Josi lo acogio en su pecho, limpio el lanugo y sangre de su rostro y luego le beso la frente

-Hijo mio...Mi Willie...

Un seis de noviembre de 1869, a las cinco de la madrugada, William Arthur Patrick , vino al mundo, inocente y sin pecado, mientras su madre ignoraba su porvenir y su padre rogaba en la lejania para que ambos estuviesen bien y no le creyesen un patan por desaparecer sin dar explicaciones ni motivos

A Inglaterra las noticias del nacimiento de Willie llegaron rapida. Su majestad al leer la carta, entregada personalmente por Mr Crichton, termino por arrugarla y meterla en un cajon de su escritorio. Se habia dado satisfecha con los detalles ahi escritos, pero aun le quedaba una duda. Al despedir al hombre, la reina pregunto

-Mr Crichton...?

-Su majestad?

-El niño....se parece a ...

-Bueno...yo diria que...

Estaba nervioso, tartamudeaba y hacia pausas largas

-Ande! digalo!

-En efectivo, si se parece a el principe Arthur....tiene los ojos azules de su majestad ....


La mujer le miro seria y desencajada, luego , al quedar sola, cayo pesada sobre la silla murmurando repetidamente el nombre de su querido Albert, pidiendole fuerzas para enfrentar este tremendo problema, que. quisiese o no, estaria presente entre ella y su "sunday", por siempre.


Mientras su majestad conversaba con su difunto marido, Louise y Leopold tomaban notas sobre esto, felices y satisfechos por lo que habian podido recabar

-Si Crichton vino a entregar las noticias....esta mas que claro donde llevaron a la pobre joven

-"Chesterville"...como no se nos habia ocurrido antes!.- chillo feliz el jovenzuelo

-Shsst!, baja el volumen..mira que si Bertie o madre se enteran de que sabemos todo...

De inmediato se apresuraron en escribirle una carta a su afligido hermano con las noticias de aquel secreto que habia estado guardado bajo siete llaves por mas de cuatro meses. Mientras su hermana escribia, Leopold se escurrio a una esquina y del bolsillo interno de su chaqueta saco aquella foto de Josephine que habia robado a su hermano. Le miro un instante y luego susurro

-Que misterio eres para mi Josephine Amberson...que dulce misterio...

-Decias, Poldie?

-No, nada, nada...hablaba conmigo mismo...

Guardo la foto apresuradamente y la apreto contra su corazon que latia a mil por hora, emocionado por poder al fin ayudar a su hermano, y asi tener mas cerca a Josie...la mujer que desde hace algun tiempo le quitaba el sueño...

2 comentarios:

KitsuNeko~ dijo...

Wow...

Me resta decirte que el blog, tiene exactamente eso que amo, así que si no te molesta, lo voy a visitar, y a leer mucho.

Un saludo, y maravillosa idea y espiritu en el blog ~

Mir dijo...

Me ha gustado mucho esta historia y el estilo de narración, tengo muchas ganas de seguir leyendo y ver como continua.